Las Religiosas Angélicas hemos vivido en Ciudad de México días de especial gracia y discernimiento vocacional junto a un grupo de jóvenes que han participado en una experiencia vocacional personal, acompañadas por el P. Ignacio Migolla, quien ha ofrecido charlas sobre la vocación en un ambiente de silencio, oración, lectura y paz interior.
La comunidad ha abierto sus puertas con sencillez y alegría, compartiendo con las participantes su ritmo cotidiano de oración, trabajo y acompañamiento a las señoras, para ofrecerles una vivencia real de la vida religiosa.
Además, siete jóvenes también han participado en una convivencia de fin de semana, algunas de ellas con cierta inquietud vocacional. La experiencia, marcada por momentos de encuentro, reflexión y fraternidad, dejó en ellas un profundo deseo de continuar explorando este camino de discernimiento.
Como broche de oro, dos de las adolescentes también pudieron asistir a la renovación de votos de la Hna. Serly Montilla Escalona, cuyo testimonio de vida entregada por amor ha sido una inspiración para todas.
Por otro lado, el pasado 2 de agosto la Hermana Lenisbeth renovó sus votos de castidad, pobreza y obediencia en el marco de una celebración eucarística presidida por el P. Antonio la Roca. En su homilía, el sacerdote comparó los tres consejos evangélicos con los clavos de Cristo: la herida de su costado, con el carisma y la espiritualidad congregacional y la corona, con la vida fraterna. “El Señor nos conoce y sondea el corazón para que cada día podamos renovar ese ‘sí’ del amor primero”, afirmó.
En definitiva, unos días de unidad, oración y alegría en el que continuamos pidiendo al Señor que siga tocando muchos corazones con su amor y su eterna misericordia y a Madre Genoveva para que continúe iluminando nuestra comunidad y a todos los jóvenes y familias que también forman parte de ella.

