El encuentro, celebrado del 8 al 12 de octubre, fue un tiempo de oración, comunión y reflexión en torno a la esperanza, la paz y la fraternidad.
Cuatro Religiosas Angélicas participaron en la peregrinación del Jubileo de la Vida Consagrada, celebrada en Roma del 8 al 12 de octubre de 2025, un evento celebrado en este año jubilar que reunió a más de 16 mil consagrados y consagradas de todo el mundo. Este encuentro fue un verdadero tiempo de oración, comunión y reflexión sobre los grandes temas de la esperanza, la paz y la fraternidad.
Durante los días del Jubileo, los participantes fueron invitados a renovar su compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia y a vivir con renovado ardor su vocación consagrada. En un ambiente de fraternidad universal, las Religiosas Angélicas pudimos compartir experiencias, rezar junto a comunidades de diversas congregaciones y participar en celebraciones litúrgicas presididas por el Santo Padre y por representantes de la vida consagrada de los cinco continentes.
Entre los frutos más significativos de este Jubileo, destacamos:
- Una esperanza renovada, fruto de la oración y el encuentro con tantos consagrados que testimonian el amor de Dios en distintas realidades.
- El fortalecimiento de la fraternidad, experimentado en la comunión de carismas y vocaciones al servicio de la Iglesia.
- El compromiso con la paz y la justicia, reafirmado como parte esencial de la misión consagrada en el mundo actual.
- El testimonio de alegría y esperanza, vivido en cada momento compartido durante la peregrinación jubilar.
Damos gracias a Dios por haber permitido a nuestra congregación participar de este Jubileo de la Vida Consagrada, que con generosidad facilitó la presencia de nuestras Hermanas en Roma. Con el corazón lleno de gratitud, volvemos a nuestras comunidades con el deseo de seguir irradiando la esperanza, la fraternidad y la paz que el Jubileo nos ha dejado como don y compromiso.

