La Casa de Espiritualidad “Santos Ángeles” de las Hermanas Angélicas, en Zaragoza, acogerá durante 2026 tres tandas de Ejercicios Espirituales Ignacianos dirigidos a religiosos/as y seglares. En un mundo marcado por el ritmo acelerado y la dispersión, estos días de silencio y oración se presentan como una invitación a detenerse, escuchar y dejar que Dios vuelva a hablar al corazón.
Los Ejercicios comenzarán siempre con la cena del primer día y concluirán con el desayuno del último día, favoreciendo así un clima de recogimiento y acompañamiento espiritual.
Fechas de los Ejercicios Espirituales 2026
Cada tanda estará guiada por un sacerdote jesuita con amplia experiencia en espiritualidad ignaciana y acompañamiento personal.
- 17 de junio – 26 de junio. Director: P. José María García Castañeda, S.J.
- 18 de julio – 27 de julio. Director: P. Vicente Aznar, S.J.
- 1 de septiembre – 10 de septiembre. Director: P. Ramón Correcher, S.J.
Lugar: Casa de Espiritualidad “Santos Ángeles” – Zaragoza
Los Ejercicios se celebrarán en la Casa de Espiritualidad “Santos Ángeles”, situada en:
Venta del Olivar 209 – 50011 Zaragoza
Ubicación: https://maps.app.goo.gl/3E4dLz7pZGu6i8Ri7
Un espacio pensado para el silencio, la oración y el encuentro interior, en un entorno que favorece la paz y la reflexión.
Información e inscripciones
Correo electrónico: casasantosangeles@angelicas.es
Teléfono: 659 41 46 16
Una experiencia para religiosos y seglares
Los Ejercicios Espirituales Ignacianos 2026 en Zaragoza están abiertos tanto a religiosos y religiosas como a seglares que deseen profundizar en su relación con Dios, discernir su camino y renovar su vida espiritual.
Siguiendo el método de San Ignacio de Loyola, estos días ofrecen:
- Tiempo prolongado de silencio
- Acompañamiento espiritual personal
- Oración guiada
- Discernimiento vocacional y vital
Se trata, así, de una oportunidad para dejar que el Señor ilumine decisiones, sane heridas y fortalezca la esperanza.
La Congregación invita a todos aquellos que sientan esta llamada interior a reservar ya su plaza y regalarse unos días para Dios.

