Cerrar una etapa siempre es un momento marcado por la gratitud por el tiempo vivido y la ilusión por lo que está por venir.
Con profundo aprecio y reconocimiento, despedimos a Olga, Mercedes y Marisol, quienes han dedicado varios años de servicio en la residencia de Zaragoza y ahora emprenden su merecida jubilación.
El legado que dejan estas valiosas colaboradoras perdurará en el corazón de todos aquellos que compartieron con ellas el día a día. Agradecemos sinceramente todo el bien que han sembrado a lo largo de los años y celebramos las muchas vidas que han tocado con su dedicación y cariño. Les deseamos una nueva etapa llena de alegría, descubrimientos y nuevos horizontes. Que esta jubilación sea un tiempo de merecido descanso y de emocionantes comienzos. ¡Gracias por tantos años de servicio!

