Las Hermanas Angélicas hemos vivido con profunda emoción la primera profesión temporal de votos de la hermana María Angelis Espinoza, quien se consagró oficialmente al Señor en una ceremonia celebrada en la parroquia San Pedro y San Pablo, en la ciudad de Medellín, el pasado viernes.
La Eucaristía, que se celebró en la víspera de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús, fue presidida por el presbítero Jorge Alberto Ruiz Tabón, delegado para la Vida Consagrada, quien recordó que “hablar del corazón de Jesús es hablar de por qué Dios nos ama”. La parroquia, que con cariño acoge a la comunidad del noviciado en esta ciudad, se llenó de júbilo en torno al altar.
Durante la liturgia, la hermana María Angelis pronunció sus votos temporales en presencia de la comunidad, dando un paso significativo en su camino de consagración. Con voz serena y corazón firme, expresó públicamente su deseo de entregar su vida a esta misión como religiosa angélica, al servicio de Dios y de quienes viven en soledad.
La jornada fue también ocasión para que las Hermanas Angélicas renovaran su compromiso con la vida contemplativa en la acción, y dieran gracias al Señor por el don de la vocación de María. “Con sentimientos de gratitud, pedimos al Señor que derrame su bendición sobre ella y sobre todas nosotras”, afirman desde la comunidad.
La ceremonia culminó la procesión, dentro de la iglesia, del Santísimo Sacramento, así como con la celebración en la que familiares, hermanas y feligreses compartieron la alegría de este nuevo comienzo en el que la hermana María Angelis se incorpora plenamente a la vida de la congregación, continuando su formación y su entrega.

